¿Qué estufa o chimenea es la más apropiada?

A la hora de elegir la perfecta chimenea para nuestra casa debemos tener en cuenta que diseño tenemos en nuestra vivienda, rústico, moderno, una unión de varios estilos… En base a eso podremos elegir el tipo de acabado que queremos darle.

Independiente del acabado a elegir, debemos seleccionar que tipo de chimenea queremos poner. A continuación podéis ver los tipos más comunes.

Chimeneas encastradas

Este tipo de chimeneas son aquellas que no sobresalen de la pared. Dónde su interior puede ser o bien con ladrillos refractarios, dándole un aspecto más rústico o bien con una estructura en bloque de hierro fundido o chapa de acero. El acabado exterior depende del diseño del entorno, en el que puede ser con un marco de acero inoxidable o simplemente continuando con la estética de la pared. Y dependiendo de la configuración de la vivienda podrían ser a una o dos aguas.

Chimeneas exentas

Se llama chimeneas exentas, aquellas que sobresalen del nivel de pared, o estén aisladas. A la hora de la ejecución son iguales que las anteriores, pero en el recrecido del muro debemos tener cuidado de no tener ningún tipo de fugas, ya que podría dañarnos la estructura o las divisiones interiores. A la hora de acabados tenemos los mismos diseños que las encastradas.

A continuación, podemos ver chimeneas aisladas totalmente, debemos tener especial cuidado con los materiales que vamos a usar ya que un problema en este tipo de chimeneas podría ocasionar graves daños en la vivienda.

Para finalizar otro tipo de chimenea aislada, son las colgantes de techo, siendo un de las más demandadas en la actualidad. Un modelo bastante utilizado son las chimeneas Bubble.

Materiales a emplear

Otra distinción que queremos remarcar es los tipos de materiales que se pueden utilizar, y así, poder elegir mejor nuestro tipo de chimenea. Los materiales más empleados son:

  • Troncos de leña: son los más tradicionales, su principal beneficio es que son los más económicos, pero a la vez son los más “sucios”.
  • Eléctrica: no ensucían y se podría comparar con una estufa convencional, pero aportando un toque decorativo a nuestro espacio.
  • De gas: al igual que las eléctricas no ensucían, pero tener que tener una instalación de gas, no solo es costoso, sino que además siempre conlleva un factor peligroso por posibles escapes de gas.
  • Bioetanol: se han puesto de moda en los últimos tiempos, su inconveniente es el elevado precio que tienen en comparación con otros tipos, pero su principal beneficio es que no necesita salida de humo.