La vivienda unifamiliar en La Eliana destaca por su arquitectura contemporánea que combina piedra bateig, madera composite y fachada blanca, creando un contraste elegante y mediterráneo. Este proyecto de una sola planta, con 220 m2, se organiza en torno a muros de mampostería de gran protagonismo, dispuestos en dirección norte-sur para ordenar y jerarquizar los espacios.
Vivienda unifamiliar en La Eliana: organización espacial
La vivienda unifamiliar en La Eliana distribuye de forma clara la vida cotidiana. Tres ámbitos se destinan a la zona de día —salón, comedor y cocina— que se abren hacia el exterior, mientras que dos espacios reservados conforman la zona de noche, donde la privacidad y el confort marcan la pauta.
Protagonismo de los muros de mampostería
Los cuatro muros de mampostería en piedra bateig no son solo elementos estructurales, sino también definidores del carácter de la vivienda unifamiliar en La Eliana. Su orientación norte-sur aporta coherencia a la planta y organiza tanto circulaciones como visuales interiores y exteriores.
Materiales y fachada blanca
La piedra bateig se combina con la calidez de la madera composite en detalles y exteriores, mientras la fachada blanca refuerza la pureza formal y potencia la luminosidad. Esta combinación de materiales convierte a la vivienda unifamiliar en un ejemplo de equilibrio entre tradición y modernidad.
Zona de día abierta al paisaje
Los espacios de día se proyectan con grandes ventanales y continuidad interior-exterior. El salón, el comedor y la cocina se relacionan con el entorno natural, favoreciendo la ventilación cruzada y el aprovechamiento de la luz natural durante todo el año.
Zona de noche: privacidad y confort
La vivienda unifamiliar reserva la zona de noche en un ala independiente, generando silencio, aislamiento y orden. Los dormitorios y baños mantienen coherencia material con el resto de la vivienda y potencian la sensación de refugio íntimo.
Arquitectura y colaboradores
El proyecto de la vivienda unifamiliar en La Eliana ha sido diseñado por el arquitecto Antonio Altarriba, con paisajismo de Baobao Paisajismo y fotografía de Diego Opazo. El resultado es una obra en la que arquitectura, materiales y entorno dialogan de forma armónica.


