Edificio de oficinas diseñado para una empresa de comunicación
El edificio de oficinas se organiza en dos plantas con usos diferenciados. La planta baja está pensada para el día a día de los trabajadores, incorporando recepción, puestos de trabajo, despachos, office, almacén y las prestaciones necesarias para el funcionamiento cotidiano de la compañía. Esta planta concentra la actividad más operativa, por lo que la distribución debía favorecer la comunicación interna, la comodidad de uso y la flexibilidad propia de un entorno laboral vivo.
La planta alta se destina a un uso más privado, con despachos y salas de reuniones. Esta separación entre zonas de trabajo diario y espacios de mayor privacidad permite ordenar el funcionamiento del conjunto sin aislar completamente las áreas. En un edificio de oficinas de estas características, la distribución debe equilibrar concentración, colaboración, atención a clientes y gestión interna, evitando que cada uso interfiera en el resto.
Transformación de un edificio existente en espacio de trabajo
Uno de los valores de la intervención está en la transformación de una construcción existente en un edificio de oficinas adaptado a nuevas necesidades. Este tipo de obra requiere una lectura precisa del estado inicial, de la estructura disponible y de las posibilidades reales del inmueble. El objetivo no es empezar desde cero, sino aprovechar lo existente y convertirlo en un espacio preparado para una actividad profesional concreta.
La obra del Edificio Copérnico tuvo una motivación especial por la tipología del proyecto y por la relación con los clientes. El plazo de tres meses añade un factor importante de coordinación, ya que una reforma de esta escala necesita ordenar trabajos de albañilería, acabados, instalaciones, carpintería, metalistería y equipamiento sin perder el control sobre el resultado final. En un edificio de oficinas, cumplir plazos es especialmente relevante porque la puesta en marcha del espacio condiciona directamente la actividad de la empresa.
Particiones de vidrio para separar sin perder amplitud visual
La distribución de despachos y zonas de trabajo se realizó mediante particiones en vidrio. Esta solución permite separar espacios funcionalmente sin eliminar la visión diáfana del conjunto. En un edificio de oficinas, el vidrio ayuda a mantener la conexión visual entre departamentos, favorece la entrada de luz entre estancias y aporta una imagen contemporánea, limpia y profesional.
Algunas puertas también se ejecutaron en vidrio, tanto abatibles como correderas. Esta decisión refuerza la continuidad del diseño y evita interrupciones visuales innecesarias. Las puertas correderas, además, permiten optimizar el espacio disponible en zonas donde el giro de una hoja convencional podría resultar menos práctico. El resultado es un edificio de oficinas compartimentado, pero no cerrado; ordenado, pero no rígido.
Pavimento autonivelante industrial: planimetría y resistencia
El pavimento se ejecutó con autonivelante industrial, una solución rentable, resistente y adecuada para espacios de trabajo con uso continuado. Este material permite obtener una superficie plana, homogénea y con un nivel de planimetría óptimo, evitando desniveles o huecos que pueden aparecer con otros sistemas de pavimentación. En un edificio de oficinas, la continuidad del suelo aporta limpieza visual y facilita el mantenimiento diario.
El carácter industrial del pavimento encaja con el lenguaje general de la reforma. No se busca un acabado excesivamente doméstico, sino una base funcional, sobria y compatible con el ritmo de una empresa. La elección del autonivelante contribuye a que el edificio de oficinas tenga una imagen técnica y actual, sin renunciar a la comodidad ni a la durabilidad.
Microcemento en baños y office
Los acabados verticales de los baños y del office se resolvieron con microcemento, un revestimiento decorativo sin juntas, impermeable y resistente a los golpes. Esta solución resulta especialmente interesante en zonas de uso frecuente, donde conviene reducir encuentros, facilitar la limpieza y conseguir una imagen continua. En un edificio de oficinas, baños y zonas de descanso deben mantener el mismo nivel de cuidado que las áreas principales de trabajo.
El microcemento aporta una textura artesanal y permite obtener acabados únicos y personalizados. Su aplicación introduce una lectura más material del espacio, compatible con el pavimento industrial, las particiones de vidrio y las instalaciones vistas. Así, el edificio de oficinas mantiene una coherencia estética entre zonas operativas, espacios privados y áreas de servicio.
Ladrillo caravista blanco e instalaciones vistas
En el interior del centro se utilizaron piezas prefabricadas que ofrecen la impresión de ladrillo caravista en color blanco para la cara interior de una fachada lateral. Este recurso añade textura y profundidad a la envolvente interior, aportando carácter sin oscurecer el espacio. En un edificio de oficinas, este tipo de revestimiento puede ayudar a romper la neutralidad excesiva y generar una identidad más reconocible.
A nivel de instalaciones, los conductos y cableados de climatización y electricidad se dejaron vistos por techo, recogidos en bandejas adecuadas. Esta solución aporta un toque moderno e industrial, además de facilitar una lectura honesta del funcionamiento técnico del edificio. En el Edificio Copérnico, las instalaciones no se ocultan como un elemento secundario, sino que se integran en la imagen del edificio de oficinas como parte de su lenguaje arquitectónico.
Carpintería, metalistería y mobiliario de trabajo adaptado
Los trabajos de carpintería de madera y metal tienen un peso importante en la reforma. Las puertas de paso y el mobiliario de trabajo se adaptaron a las necesidades concretas de los puestos, contribuyendo a que el espacio resultara útil desde el primer día. En un edificio de oficinas, el mobiliario no debe entenderse como un añadido final, sino como una parte esencial de la distribución y del rendimiento del espacio.
La metalistería de hierro destaca especialmente en la protección del tramo curvilíneo de la escalera. Esta pieza resuelve una necesidad de seguridad, pero también aporta presencia al recorrido vertical entre plantas. La escalera deja de ser únicamente un elemento de conexión y participa en la identidad interior del edificio de oficinas, reforzando el carácter industrial y personalizado de la obra.
Office, zonas de descanso y exterior cuidado
En la planta baja se ubicó un office como zona de descanso y comedor, totalmente equipado con mobiliario de cocina, nevera, cafetera y los elementos necesarios para el uso diario del personal. Esta área mejora la calidad del entorno laboral y permite que el edificio de oficinas responda no solo a las tareas profesionales, sino también a los momentos de pausa que forman parte de la jornada.
La jardinería y la iluminación exterior completan la intervención, aportando una sensación de naturaleza y tranquilidad en el entorno inmediato del edificio. En un parque tecnológico, donde predominan los usos empresariales, cuidar el exterior ayuda a mejorar la llegada, la percepción del inmueble y la experiencia de quienes trabajan o visitan el espacio. El Edificio Copérnico se convierte así en un edificio de oficinas funcional, reconocible y adaptado a una empresa que necesitaba una sede preparada para crecer y trabajar con comodidad.