Refuerzo estructural y estabilidad
Se ejecutan refuerzos en forjados y elementos verticales mediante perfiles metálicos y consolidación de nudos, mejorando rigidez, reparto de cargas y seguridad sísmica. El criterio es mínimo impacto con máxima eficacia, manteniendo trazas originales y garantizando durabilidad.
Fachada histórica: conservación y puesta en valor
La envolvente protegida se limpia, repara y estabiliza con morteros compatibles y anclajes discretos. Se restauran cornisas y carpinterías, y se actualizan huecos con vidrios de alto desempeño sin alterar proporciones, asegurando eficiencia energética sin perder identidad.
Viviendas funcionales: luz, orden y circulación
Las plantas se reorganizan para obtener recorridos claros, almacenamiento integrado y estancias polivalentes. Se busca ventilación cruzada y luz natural controlada, con núcleos húmedos compactos que liberan fachada para áreas de día más confortables.
Materiales nobles y acabados de alto rendimiento
Pavimentos continuos, carpinterías de madera tratada y revestimientos minerales de bajo mantenimiento generan una atmósfera serena. La selección prioriza durabilidad, facilidad de limpieza y coherencia con el lenguaje del edificio original.
Eficiencia, seguridad y normativa vigente
Se actualizan instalaciones eléctricas, de climatización y fontanería; se incorporan soluciones pasivas y control lumínico. La accesibilidad y la protección contra incendios se resuelven conforme a normativa, integradas de forma discreta en el conjunto.
Dirección de obra integral y control de calidad
Planificación, coordinación de oficios y trazabilidad de partidas garantizan plazos y presupuesto. El resultado: viviendas de alta calidad en un inmueble patrimonial que mantiene su valor urbano y cultural.