El proyecto parte de un Laboratorio protésico dental que prioriza amplitud, luminosidad y flujos eficientes entre recepción, diseño CAD/CAM, tallado, sinterizado, acabados y control de calidad. La planta abierta, con circulaciones claras, evita cruces y mejora la trazabilidad del trabajo.
Espacios técnicos: ergonomía y seguridad
Se ordenan zonas limpias y de proceso con distancias óptimas para reducir tiempos muertos. El Laboratorio protésico dental integra puestos regulables en altura, superficies no porosas y almacenamiento cercano, minimizando manipulación y riesgo de contaminación.
Materiales y asepsia en superficies de trabajo
Encimeras compactas, frentes lavables y pavimentos continuos facilitan limpieza y protocolos de desinfección. En el Laboratorio, los encuentros se resuelven con remates enrasados para eliminar aristas y acumulación de polvo.
Iluminación natural y LED en capas
Grandes huecos perimetrales inundan de luz las áreas de mayor precisión. En el Laboratorio, la iluminación general LED se combina con luz de tarea de IRC alto y control de deslumbramiento, asegurando lectura cromática estable.
Acústica y confort térmico
Absorbentes en techo y paramentos reducen el ruido de equipos de fresado y aspiración. El Laboratorio incorpora climatización sectorizada con renovación de aire para mantener confort, seguridad y rendimiento constante.
CAD/CAM y conectividad operativa
La red separa tráfico de producción y administración; servidores locales protegen bibliotecas de dientes y perfiles de sinterizado. Este Laboratorio favorece escalabilidad sin interrumpir la operación diaria.
Laboratorio protésico dental: imagen, recepción y cliente
La zona de atención combina vidrio y madera clara para proyectar confianza, con visuales controladas hacia el área técnica. El Laboratorio comunica orden y precisión desde el acceso, reforzando marca y experiencia del cliente.


