La Vivienda Bioclimática en Benicasim se proyecta con criterios de salud y sostenibilidad: materiales naturales, recogida de aguas pluviales en depósito enterrado y climatización por aerotermia combinada con placas fotovoltaicas. Esta Vivienda Bioclimática prioriza estrategias pasivas para reducir demanda y maximizar confort durante todo el año.
Vivienda Bioclimática: estrategia pasiva y clima mediterráneo
Orientación cuidadosa, control solar, ventilación cruzada y masa térmica estabilizan la temperatura interior. En esta Vivienda Bioclimática, voladizos, lamas y sombreamientos filtran la radiación estival, mientras la inercia térmica y el soleamiento invernal aportan equilibrio energético.
Materiales naturales y calidad del aire
La selección de materiales naturales y de bajas emisiones ayuda a crear un ambiente saludable. Revestimientos minerales, maderas certificadas y pinturas de bajo COV hacen que la Vivienda mantenga una atmósfera interior limpia y estable, con mantenimiento sencillo y alta durabilidad.
Recogida de aguas pluviales y uso eficiente del recurso
La Vivienda integra un sistema de recogida de aguas pluviales con depósito enterrado, previsto para usos no potables y riego eficiente. La gestión del recurso se completa con superficies permeables y diseño paisajístico adaptado al clima de Benicasim.
Aerotermia y placas fotovoltaicas: energía que suma
Un sistema de aerotermia de alta eficiencia, combinado con placas fotovoltaicas, cubre climatización y parte de la demanda eléctrica. Gracias a esta sinergia, la Vivienda reduce la dependencia de la red y estabiliza costes energéticos a medio plazo.
Confort, control y mantenimiento
Iluminación natural abundante, protección acústica y un diseño centrado en el usuario definen el día a día. La Vivienda equilibra tecnología y sencillez constructiva, priorizando soluciones robustas, accesibles y fácilmente mantenibles.


